sábado, 9 de agosto de 2008

ESTACION DE QUILPUE



Quilpué (estación)                     ◄ [] ► El Sol
Ubicación Sector Centro de Quilpué
Inauguración 23 de noviembre de 2005

La estación de ferrocarriles de Quilpué se remonta desde el año 1842, en la idea de unir Valparaíso y Santiago a través de una vía férrea
Quilpué es la duodécima estación ferroviaria del Metro Valparaíso. Recibe este nombre por estar emplazada en la ciudad de Quilpué.
Esta estación está ubicada frente a la municipalidad de Quilpué, y además muy cerca del centro de esta ciudad. Además está muy cerca del zoológico de Quilpue, el más importante en la región.

Sitio Web http://www.quilpue.cl

Comuna y ciudad de la Provincia de Valparaíso, en la Región de Valparaíso, en Chile. Forma parte de la conurbación del Gran Valparaíso. Es conocida como la Ciudad del Sol y la parte urbana de la comuna de está compuesta por los poblados de Quilpué centro y por el sector de El Belloto, el cual posee un rápido crecimiento.




Existen diversas teorías sobre el origen de la palabra. Según algunos Quilpué significa "Lugar donde hay tórtolas", esto es, donde abundan especialmente las tórtolas, si el nombre deriva del mapudungu "cullpo" (tórtola) y "hué" (lugar, paraje, comarca). Pero para otros autores significa "Lugar de la Piedra Lanceta", porque, según se dice, los pikunches, los aborígenes que vivían en este sector, eran expertos en la confección de esos artículos que se usaban para practicar sangrías, un muy socorrido arte medicinal que fue usado incluso por la población chilena hasta bien entrada la Colonia.

De hecho, la piedra que se usaba para esas lancetas es todavía muy abundante en toda la extensión del valle en que se asienta la comuna de Quilpué.
Quilpué es también famosa por las Piedras de Tacitas, las que tenían un uso todavía no totalmente establecido. Aún a fines del siglo XIX podían encontrarse yacimientos arqueológicos donde primaban las piedras tacitas utilizadas por los aborígenes de la zona, algunos de cuyos ejemplos —aunque actualmente relegados a rincones alejados de la vista del público, como si de pudor avergonzante se tratara— se encuentran colocados en la Plaza Irarrázabal.
Ya en el siglo XIX se sabe que la mayoría de los monumentos megalíticos de la zona fueron destruidos, a dinamitazos, por personas ignorantes que creían que en su interior había ingentes cantidades de oro escondidas por los indios.




Historia

Preconquista española y Colonia

El valle en que asientan las actuales comunas de Quilpué y Villa Alemana fue poblado por los pikunche, a quienes los kichwa (quechuas) del Tawantinsuyu sometieron. Los pikunches, bajo sus dominadores kichwas, enviaban al Inka del Qosqo (Cuzco) un tributo consistente en oro que se extraía de las arenas auríferas del estero Marga-Marga. Tras la conquista española, los lavaderos de oro de Marga-Marga rindieron tal cantidad que financiaron el inicio de la Conquista de Chile.

La leyenda atribuye a Rodrigo de Araya, compañero del conquistador Pedro de Valdivia, la propiedad de las tierras de Quilpué, a quien le fueron entregadas por gracia a su labor en el Cabildo de Santiago. En dicha ocasión Araya pronuncia la solicitud: “Mi señor Gobernador, cumplí con mi deber, sin intenciones de recibir una gracia, pero ya que se me quiere hacer merced de algo, prefiero que me sean donadas las tierras de Quilpué, de esa hermosa hacienda cerca del mar que ya conozco. He visitado esas tierras con Ud. mismo y no puedo borrar de mis ojos la belleza de sus paisajes, ni de mi espíritu, tan delicioso clima; ni olvido el imán de sus montañas ligeras ni el esplendor de sus bosques verdegueantes, de pájaros que nos embelesan con su trino al despertar de cada aurora. Si esto fuera posible, señor Gobernador y amigo, lo estimaría, como el mejor de los premios”. Se dice que Araya debió posponer un tiempo la celebración de este acontecimiento debido a las mejoras que debieron efectuarse al camino de acceso.




Los antiguos lavaderos de oro establecidos por los indígenas en el Valle del Marga-Marga fueron mantenidos por Araya quien dio buen trato a los indígenas ya establecidos. Estos asentamientos aborígenes, dieron forma a un caserío diseminado a lo largo del Camino Real de Quillota a Casablanca, el que fue conocido como San José de Marga-Marga, y que fue el verdadero y único centro poblado y administrativo del entero valle.

En la realidad, el Cabildo de Santiago tuvo que seguir dictando directrices para la buena administración de los lavaderos, y hasta nombró un Alcalde de Minas, con residencia en San José de Marga-Marga, donde se concentraba todo el quehacer del entero valle. Y las tierras donde actualmente se asienta Quilpué continuaron baldías y abandonadas, salvo en algunos sectores a orillas del estero de Quilpué donde se establecieron algunos rústicos ranchos de españoles.

El hecho de que en todo el valle no se conociera de acequias ni de canales de regadío testimonia que ni la ocupación pikunche ni la dominación kitchwa ni la colonización española dieron importancia agrícola a este valle. Poco a poco, como en otros sectores, se fue produciendo una división de la propiedad de la tierra y fueron creándose nuevas haciendas, como la de Las Palmas, por ejemplo.


No hay comentarios: